Martina la exploradora, Miércoles 10 de Enero de 2018

Miércoles 10 de enero de 2018

Querido Diario:

            ¡Perdonameeeeee! Hace mucho mucho mucho que no te escribo, pero es que no he podido. Hace casi un mes que no te escribo, y no te puedes ni imaginar todo lo que me ha pasado desde la última vez que nos encontramos.

            En el cole, terminamos de aprender cosas sobre Egipto y hemos aprendido muchas cosas más sobre China y América. Ahora estamos estudiando el Polo Norte. ¿Sabías que allí hace mucho, mucho frío? Tanto que todas las casas son de hielo. ¿Te imaginas vivir en una casa hecha de hielo, o ir a un cole hecho de hielo? Seguro que es divertido, pero yo no podría aguantar tanto frío.

            Desde que la profe nos enseñó la caja con el avión no utilizamos casi los libros, aunque hacemos muchos ejercicios y estamos aprendiendo un montón, pero todo lo que hacemos está relacionado con la parte del mundo en la que nos encontramos según la caja del avión. ¡La verdad es que es mucho más divertido!

            Cuando llegamos esta semana después de las vacaciones de Navidad, la profe nos ha dicho que los Reyes Magos nos habían dejado una sorpresa en clase. La sorpresa iba en un sobre muy bonito, tanto que daba pena abrirlo. Lo ha abierto Miguel y cuando ha visto lo que había dentro ha empezado a saltar de emoción. Todos estábamos ansiosos hasta que Miguel nos lo ha dicho: ¡la próxima semana iremos de excursión a dar la vuelta al mundo! Estoy muy nerviosa, es la primera vez que vamos a ir de excursión este curso y ¡tengo muchas ganas!

            Además de la sorpresa que me han dejado en clase, los Reyes Magos me han dejado muchos regalos en mi casa. Los papis dicen que es porque he sido muy buena, pero a Marcos también le han dejado muchos regalos y yo creo que no ha sido tan bueno…

            Yo creo que el regalo que más le ha gustado a Marcos es, aparte de la cocinita de juguete, el libro “¿A qué sabe la luna?” de Michael Grejniec. Se lo he contado cada noche desde que se lo regalaron y se va a dormir muy contento.

            Mi regalo favorito ha sido mi bicicleta, ¡seguro que con ella puedo explorar muchos rincones del parque que aún no conozco!